Triste fantasía.
Quisiera besarte, abrazarte, quererte.
Solo puedo verte a ti, miro a mi alrededor y solo
Veo tu tímida figura dibujada en mi mundo.
No hay nada más allá de ti.
Me enamoras con la dulce mirada que me entregas,
¿quieres quedarte conmigo?
Me gustaría que me dieras una respuesta clara,
Somos dos, pero no somos nada
Somos un error en la vida
Pero quiero aun así estar contigo.
He buscado en los confines más lejanos
Un reino para los dos,
Hasta el momento solo he encontrado
Nuestros corazones llenos de amor.
En un castillo quiero que vivamos,
Quiero que nuestra historia
Tenga un final feliz como los cuentos.
En las noches de luna llena
Nos desvelaremos gimiendo de amor.
Tu te dormirás mirando mi rostro
Y yo velare tus sueños
Observando tu cuerpo desnudo,
Tocando tu suave piel;
Mientras nuestras esencias se vuelven uno,
Redimiendo el error de la vida,
Forjándonos para estar unidos por siempre.
Somos dos amantes escondidos
De nosotros mismos,
¿siempre juntos?
Quiero dejar a mi corazón creer
Pero sé que tal vez no será real.
Necesito creer en ti,
Pero mi corazón se lastima
Con cada palabra de amor.
Esta vez me cuestiono
Si tal vez debemos hacer caso al destino,
Tal vez si somos un error,
Un error que no tiene perdón.
Aun en la cama sigo observante,
Pero de pronto te has desvanecido,
Me he quedado sola,
triste fantasía.
¿Ese será el final?
Tan solo una triste fantasía.
lunes, 15 de septiembre de 2008
"Al final no seremos más que balas"
“Al final no seremos más que balas.”
Quiso morir mirando los ojos verdes que lloraban de dolor, mientras lo sostenía en sus brazos haciéndole el amor con lujuria. El escritor se sumergía en los en aquellos ojos.
Su amante completamente sonrojado gemía por el placer de ser solo de una persona, su querido Usami; muchas veces pensó que nunca podría estar así de cerca de Usami, porque habían muchas cosas que le desconocía, y no quería ser el reemplazo de su hermano, pero su amor le había demostrado que a pesar de eso nunca podría separarse del escritor.
Completamente agotados, cayeron en un profundo sueño.
“Agarrados de la mano, adentrándonos en tus frías penas”
//////////////////////////////////////////////////////////////////////////////////
-Usagi el desayuno esta listo -grito el ojiverde
La puerta del estudio se abrió de golpe y apareció un escritor totalmente somnoliento, con un cigarro en la boca.
-buenos días - se sentó en la mesa al mismo tiempo que Misaki
-itadakimasu -repitieron juntos y comenzaron a comer su desayuno sin hablar.
“Estoy tratando, estoy tratando
De hacerte saber cuanto significas para mi …”
Fue un desayuno corto, Misaki se disponía para ir a la universidad, mientras que al parecer Usami hacia los últimos arreglos a su nueva obra, pero algo no andaba bien, hace mucho tiempo los dos ya no tenían la misma conexión. Misaki se preguntaba cada vez, que era lo que ocurría, pero no llegaba a alguna conclusión. Se dirigió a la habitación de Usami para despedirse, golpeo la puerta pero nadie respondió entonces decidió entrar.
-USAGI ! -grito Misaki al mismo tiempo que se inclino al ver al escritor en el piso desmayado y con sangre en la boca, y a su lado un frasco de pastillas que estaban desperdiciadas por todo el lugar.
Ya en el hospital, las horas parecían no pasar, el tiempo era eterno. El dolor en el pecho no se iba, no lo dejaba respirar, sentía demasiado frió, demasiada tristeza y desesperación.
“Pero esta vez, lo digo en serio
Te haré saber cuanto significas para mi
Mientras la nieve cae desde el cielo desierto
Hasta el fin de todo … “
-¿Usted trajo a Usami ? -pregunto un hombre en delantal blanco
-si, dígame ¿Cómo esta él? -pregunto el ojiverde desesperado
-esta bien, es solo un cuadro de estrés, le recomendare unos calmantes
-gracias, doctor.
Entraron al departamento, Usami se sentó en el sillón, completamente distraído.
-Yo no voy a permitir que te lleven de mi lado -dijo el escritor lentamente
-lo sé, pero no debemos preocuparnos por eso ahora, estoy seguro que tu familia entenderá.
-no lo sé.
Pasaron los días todo con normalidad, Misaki había olvidado el incidente de Usami, incluso creyó que la familia de él ya había aceptado que fuera un hombre su amante.
Entro al departamento, cerro la puerta, dejo sus cosas en el sofá y fue a la cocina a preparar algo de comer, pero antes de llegar a la cocina, cayo al piso solo sintió el un fuerte dolor en su cabeza; lo habían golpeado.
Abrió los ojos, y quiso correr a abrazar a su querido Usami, pero estaba atado, entonces se dio cuenta en el estado que estaba, le dolía todo el cuerpo pero eso no le importo al ver que su amante estaba peores condiciones entro en pánico. Usami abrió los ojos y se desesperó al ver a Misaki con su cara llena de sangre.
-por fin despertaron - dijo un hombre con la cara cubierta por un pasamontañas
-¿Quien demonios eres tu ? - grito el escritor
-muy simple, me mando tu familia, o dejas a este pequeño o el se muere
-yo no me voy a separar de él - dijo el ojiverde
-bien, entonces - el hombre desabrocho su pantalón y se acerco a Misaki, dejando la pistola que tenia en su mano a un lado
-SUELTALO ! -Usami logro soltarse de las ataduras, y se abalanzo sobre el hombre golpeándolo como un animal, hasta que el hombre quedo inconciente.
“Estoy tratando, estoy tratando
De hacerte saber cuanto significas para mi,
Mientras los días se desvanecen y las noches nacen
Y nos enfriamos … “
El escritor desato a Misaki quien lo observaba aun asustado, luego se lanzo a llorar sobre él, pero el escritor estaba completamente indiferente.
-nosotros tendremos que terminar
-no, yo no quiero
-lo siento, pero no podré soportar que te hagan daño, luego vendrán más matones, y nunca me perdonare lo que te han hecho
-no es tu culpa -dijo Misaki mientras abrazaba al escritor
-lo siento pero prefiero morir antes de ponerte en peligro -mientras decía esto se separo del ojiverde, tomo la pistola y se apunto en la cien - lo siento, pero en serio que prefiero morir
-no - grito Misaki llorando - no lo hagas, no podré vivir sin ti
“les demostraremos a todos los que significamos,
Mientras la nieve cae desde el cielo desierto,
Hasta el fin de todo … “
Las lagrimas comenzaron a caer por sus mejillas, mientras veía caer también el cuerpo de su amante, cubierto de sangre; se apresuro para acercarse a él, para tratar de despertarlo, pero el cuerpo yacía sin vida, comenzó a gritar.
Unas horas después él seguía al lado del cuerpo de su amante y del cuerpo del otro hombre, estaba paralizado con la mirada perdida, se arrastro un poco y recogió la pistola
“No somos más que balas
Es todo lo que somos, lo digo en serio …
La lluvia atravesara a nuestros fantasmas
Para siempre, para siempre … “
Sus manos temblaban, la pistola estaba apuntada hacia la boca. No habían pensamientos que lograran hacer desistir a Misaki de aquella cruda decisión pero aun así era la única salida.
Apretó el gatillo.
Su muerte fue inmediata, cayendo al lado de su amante, él nunca cerro sus ojos, sus verdes ojos quedaron fijos en la palidez de Usami.
“Mientras caigamos, en esta piscina de sangre
Nos acariciaremos nuestras manos mientras caemos.
En esta piscina de sangre, mientras caigamos
Veré tus ojos … “
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Sintió una gota caer en su pecho, abrió los ojos suavemente, observo que su amante dormía reposando aun en él, vio sus rostro lleno de lagrimas mientras el dormía profundamente.
Misaki despertó asustado, miro a Usami que lo observaba complacido con una suave sonrisa y se lanzo a llorar.
-Nunca me dejes -dijo el ojiverde
-no podría, prefiero morir antes de eso
-si tu mueres, yo muero contigo.
La mirada triste de Usami se quedo fija en los ojos verdes de Misaki contemplando lo hermoso que era su tierno amante.
“Nuestras miradas se encontraran, lo prometo para siempre. “
FIN .
lunes, 14 de julio de 2008
Adictos a la Lujuria.
Para nosotros el cielo era una bendición, era el centro de nuestros sueños, era madre que nos aceptaba para correr en ella; para volar si se nos placía.
El cielo era la persona que nos cobijaba cada tarde en sus nubes para soñar.
Miguel, así me llamo; soy una persona que es adicta al cielo. Soy un joven que con tan solo veintiún años, sueña con su cielo, mi vuelo lo realizo cada tarde, siento que me vuelvo loco, porque no puedo parar de sentir la emoción de envolverse en las nubes, pero dicen que también hay nubes grises que te cortan el vuelo y eso es lo que me ocurrió a mi.
Aquella mañana hacia un pequeño recorrido matutino, mientras observaba a los árboles con sus imponentes raíces, aquellos pajarillos que cantaban un hermoso himno, a mí me parecía de amor, el más bello que he oído.
Pase por las afueras de la casa de los Ribera y vi salir a Elisa tan tranquila y hermosa, lucía un bello vestido azul que resaltaba con su pelo castaño tan hermoso y a la vez era como algo mítico, pues sus ojos eran azules, preciosos ojos azules, además de alta, tez blanca como el alba y hermoso rostro que daba la impresión de ver a un ángel.
Era una mujer excepcional, además de soñadora y muy bondadosa; en ese momento parecía poseído por aquella imponente belleza y no me di cuenta cuando ya estaba parada frente a mí saludándome:
-¡Hola!
- ¡Hola!
-¿Cómo estas?
Bien, oye te vas quedar ahí parado o ¿me voy al bosque sola?
Vamos no seas tonta, tu sabes que iré contigo.
Nuestra conversación termina ahí y nos fuimos corriendo y jugueteando por el bosque, una vez ya cansados nos tendimos en el pasto y ahí iniciábamos nuestras conversaciones metafóricas de las cuales disfrutaba mucho porque podía conocerla a fondo, que pensaba, que creía y muchas otras cosas.
Yo sentía que Elisa sentía lo mismo que yo hacia ella y esa mañana por fin ocurrió, me lo confeso:
-Sabes Miguel, yo hace mucho tiempo te he empezado a mirar...
-que ocurre porque te detienes
-es que no estoy segura si lo que voy a decir va a cambiar nuestra amistad
-es mejor que me lo digas, te juro que nada cambiara
-yo te amo Miguel, te amo
-es por eso que tenias tanto miedo de confesarme algo que yo también siento.
-me estas diciendo que tu también me quieres
-no solo te quiero, si no que también te amo.
Entonces nuestros labios se acercaron y nos dimos un beso que fue lo más hermoso del momento, sus labios y los míos eran puros, pero aun así nuestro beso fue como si teníamos la experiencia de grandes amantes.
Cuando volvimos Elisa me susurro al oído:
-dime hoy iremos a volar al cielo
-claro que sí, ¿a qué hora?
-deberá ser al atardecer espérame en el mismo lugar de hoy
-esta bien
Esa tarde me prepare y salí sin que mi familia se diera cuenta iba tan nervioso, cuando llegue al lugar del bosque donde nos encontraríamos Elisa y yo me senté a esperarla mientras observaba el atardecer del cielo.
****
Elisa y yo éramos amigos desde la infancia, ella tenía la misma edad que yo, nos llevábamos tan bien. En la casa de los Ribera me querían mucho; la tía Candelaria, madre de Elisa y llamada por mi “tía”, siempre nos avergonzaba diciéndonos- y ¿cuándo nos dan la sorpresa de que son novios?- Elisa sé hacia de que no escuchaba y yo cambiaba el tema. A decir verdad yo no me imaginaba la vida la vida sin Elisa y siempre soñé en que nos casaríamos y tendríamos unos preciosos hijos, ya que yo era un joven alto, pelo castaño, ojos de color café oscuro que resaltaban muy bien con mi pelo y tez blanca; Además era un joven sensible, soñador, romántico y de ideales muy libertarios.
En el momento que pensaba todo esto llega Elisa más hermosa que nunca, era eso o era que lo que me inducía de decir todo eso era el amor ciego que sentía hacia ella.
Se dirigió hacia mí, acerco su cara y sus labios y deposito un suave beso en mi boca y me dijo:
-Hola, disculpa el retraso, es que estaba cenando con mi familia.
Mira tu, bueno ¿empezamos a volar?
Claro que si, tu sabes que para eso vinimos.
Nos tendimos en el pasto y empezamos a mirar al cielo, no sabíamos si es que estamos locos o que solo lo que sentíamos era cierto, pues cerrábamos los ojos, los volvíamos a abrir y era como si estamos volando o algo así. Muchas veces me pasaba todo el día así, era un adicto a la lujuria; a la lujuria porque todo lo que sentíamos, lo sentíamos porque estamos locos. Si, estábamos locos pero esa sensación de volar, de envolverte en las nubes me encantaba.
A Elisa también le encantaba aquella sensación, creo que la hacia sentir confortable.
Cuando terminamos nuestra sección de vuelo volvimos al pueblo, entramos en la casa de Elisa y sus padres nos recibieron muy bien.
Elisa me dijo que nos veía en unos días pues ella iba estar ocupada atendiendo a una tía enferma que iba a llegar a su casa para que la cuidaran.
****
En efecto, pasaron unos días antes de vernos, yo asistía todas las tardes y las mañanas al bosque en busca de la lujuria, en efecto me había convertido en un adicto a la lujuria; una tarde estaba en mi habitación a punto de salir a mi encuentro con el cielo y cuando mi madre y mis hermanos entraron tan despavoridos y desesperados, yo pregunte que ocurría y me dijeron que era Elisa; me contaron que afuera de su casa había una ambulancia del sanatorio de enfermos mentales, la noticia me callo como un balde de agua fría. Salí corriendo de la casa en dirección hacia la de los Ribera, cuando llegue ahí vi a Elisa cuando la sacaban de la casa con camisa de fuerza, trate de ayudarla pero me lo impidieron; La escena fue tan triste, pues ella gritaba y yo lloraba desconsolado tratando de ayudarla, pero aun así se la llevaron.
Esa semana estuve como loco todos me desconocían, estaba tan triste y a la vez ensimismado; me pasaba casi todo el día en el bosque.
Toque fondo, cuando llegaba a casa no hablaba, mi madre lloraba al verme con la mirada perdida; muerto en vida. Un día en mis delirios en el bosque decidí ir al sanatorio mental; le pedí a mi madre que me llevara, todos estaban sorprendidos, pues ya me creían loco y tenía razón estaba loco, loco de amor, loco de adicción por sentir la lujuria de volar por los cielos, en mis delirios lo lograba, pero comencé a sentirme vació sin Elisa.
Esa tarde cuando fui al sanatorio, la vi, estaba irreconocible se paseaba sin rumbo fijo, con la mirada perdida. Cuando le dirigieron que era yo, fue hacia mi y se abalanzo llorando, abrazándome, en ese momento era una niña indefensa; pero comenzó a decirme necesitaba ver el cielo, necesitaba sentir de aquella lujuria, de aquella sensación de volar. Comenzó a gritar a votar todo, en ese momento llegaron enfermeros y la amarraron, la inyectaron y se durmió.
Cuando salí de ahí estaba mal, en cuanto llegue al pueblo fui al bosque ahí trate de ahorcarme, pero luego cuando desperté me dijeron que estaba en el hospital, pregunte por Elisa, me dijeron que luego me dirían sobre ella; cuando me empecé a recuperar, volví a preguntar por ella; mi madre me mira con tristeza y me dice: - hijo, cuando Elisa supo estabas mal se escapo del sanatorio y se ahorco en el bosque en el lugar en que te encontramos.
Me puse como un loco, me trasladaron al sanatorio ahí estaba todo el día con la mirada perdida al igual que lo estuvo Elisa, un día encontré un cuaderno me senté en el pasto del patio y comencé a escribir estas líneas en honor a mi Elisa, en honor a mi locura, termino aquí mirando al cielo, sintiendo aquella sensación que me hizo adicto a la lujuria; que mato a mi Elisa y que me mato a mí en vida.
FIN.
viernes, 30 de mayo de 2008
Brillemos Juntos Amor


Brillemos Juntos Amor.
CAPITULO 1: NO AGUANTO MÁS!
Esa mañana todo era felicidad en NG Record. Shuichi estaba atento a las felicitaciones de su querido ídolo; sus mejillas estaban arreboladas de vergüenza de ser tan mimando, Ryuichi observaba divertido al pelirosa que exageraba sus gestos por tanto entusiasmo
- me pregunto que dirá Yuki cuando se entere de que por fin terminamos el segundo disco de Bad luck , estoy seguro que será un éxito, jeje.
-por supuesto que lo será Shu
-hi, así Yuki me llevara a cenar a un restaurante y tendremos una cita muy romántica
-ojala tengas suerte con eso.
La conversación siguió con las mismas trivialidades absurdas que giraban en torno a una la persona a la cual Shuichi tenia una devoción absoluta y sin darse cuenta que con cada palabra de alabanza a su Yuki estaba hiriendo a su querido ídolo, Ryuichi, pero este trataba de disimular su tristeza tras una platica amistosa, no obstante el ídolo no se dio cuenta que Hiro se dio cuenta de sus ocultos sentimientos, sin embargo este no dijo nada para evitar problemas con Shuichi. El pelirosa miro su reloj sobresaltándose mucho y corrió hacia a la puerta agitando su brazo despidiéndose. Ryuichi se retiro de la sala y se dirigió al estudio a escuchar el disco recién terminado del trío revelación, el estudio estaba oscuro y silencioso solo se escuchaba el rumor del tarareo de Ryu-san estaba tan concentrado en la música y ensimismado porque no comprendía que le ocurría en su interior, se repetía una y otra vez la misma pregunta en la mente el porque no podía sacar a Shuichi de sus pensamientos, y por más que se lo preguntaba no obtenía respuestas, sintió que alguien lo observaba y se voltio y se sorprendió de verlo ahí
-hiro, dime - lo dijo agitando sus brazos y su pequeño conejo rosa.
-dime ¿te gusto nuestro disco?
-hi, hiciste un gran trabajo con la guitarra.
-em, si puede ser, pero personalmente creo que Shuichi fue quien realizo el trabajo más fundamental; se a superado mucho, su calidad a mejorado.
-si, a mejorado demasiado.
-si, y de eso tu tienes mucho que ver.
-¿yo?
-si tu, el te admira tanto que siempre estaba preocupado de ser mejor
-…
-y también creo que tu siempre te preocupaste mucho por él.
-etto…
-yo creo que tu deberías decírselo
Todo estaba en silencio armonioso y relajante, aquel ojimiel estaba recostado en el sofá, leyendo sus manuscritos atento a cualquier error para corregirlo antes de entregarlo a la editorial en ese mientras sorbía un poco de cerveza un alboroto se acerco a la puerta, gritando su nombre, el ojiverde suspiro y dijo con el ceño fruncido
-baka no hagas tanto alboroto
-YUKI!!!!!!!!!
-¿Qué paso ahora?
-hoy día terminamos de grabar el disco
-bien por ti, ahora yo tengo trabajo que hacer, permiso
-yuki …
-¿Qué?
-¿Qué te ocurre?
-nada, estoy cansado y tu solo sabes hacer alboroto y molestar
-YUKI! ESTOY ARTO! - el ojimiel se voltio y vio al pelirosa realmente enojado y se acerco a él para tratar de calmarlo, y acaricio levemente la mejilla del pelirosa
-cálmate
-no puedo, ya no puedo- el pelirosa aparto la mano del ojimiel y se dirigió a la puerta
-¿A dónde vas?
-me voy
El pelirosa salio rápidamente del departamento manteniendo la esperanza de que su amado rubio lo detuviera pero este lo dejo ir deduciendo que volvería después de una hora así que se sentó a esperar mientras continuaba leyendo los manuscritos, Shuichi camino sin rumbo pensó en ir a contarle sus problemas a Hiro pero luego pensó que no siempre iba a molestar a su amigo con sus problemas de pareja así que se dirigió al parque al que siempre iba para pensar, se sentó en una pequeña banca y observo el paisaje inmaculado de la luna.
Después de hablar con Hiro, Ryuichi quedo pensativo y decidió ir a caminar, estaba realmente triste porque sabia que su amor siempre estaría en la clandestinidad de sus pensamientos, siguió caminando y a lo lejos vio la figura de un pelirosa con mirada triste y perdida y decidió acercarte
-shuichi?
-e? Ryuichi?
-¿Qué haces aquí?
-nada.. solo pienso
- pero es demasiado tarde para estar aquí y esta por llover, porque mejor no te vas a casa
-no quiero, ni puedo
-¿Por qué?
-porque peleé con yuki
-estas bien?
-no, ya no puedo estar con él, nuestra relación se enfrió y yo ya me canse ya no tengo más fuerzas para seguir
-ei Shuichi si no tienes donde quedarte te puedes quedar en mi departamento
-en serio?
-si claro
Los dos ídolos se dirigieron al departamento del mayor caminando empapados por la lluvia, hasta que llegaron al departamento. Estaba oscuro hasta que el ídolo encendió una lámpara, y entraron a la sala; Ryuichi invito al pelirosa a sentarse mientras traía unas toallas para que se secaran y el pelirosa aprovecho el momento para examinar la sala de su ídolo, le pareció más elegante y adulta de lo que se imaginaba pero aun así tenia el toque rosa de Kumagoro J y a eso el pelirosa rió dulcemente como complacido de esa inocencia de la a veces padecía su ídolo, en eso entro Ryuichi con toallas y noto cierta complicidad entre su pelirosa y su kumagoro que esta sentado al lado del pelirosa
-ei, ¿de que se ríen?
-etto, es solo que es demasiado adorable tu departamento
-gracias, toma aquí tienes una toalla, es mejor que te quites la camisa así la ponemos en la secadora
-si tienes razón
-toma aquí tienes una mía
-me la prestas :D
-si ^^U , si deseas te la puedes quedar
-arigato
-Ok, ahora vamos a comer algo- los dos ídolos se sentaron a la mesa donde el mayor ya había preparado todo, y sirvió el vino.
Dos horas después los ídolos estaban completamente embriagados, mientras que Yuki se estaba empezando a impasentar ya había llamado a Hiro y su pelirosa no estaba con su amigo; pero prefirió esperarlo en el departamento por si llegaba.
En el departamento los dos hombres se dirigieron a la habitación del mayor para dormir, el pelirosa se acerco a la ventana para contemplar la hermosa luna pero solo pudo observar lluvia a cantaros, el mayor no pudo evitarlo y se acerco al pelirosa, este sintió la presencia detrás de el volteándose y quedando frente a frente casi rozando sus rostros, el mayor acaricio la mejilla del pelirosa y este sin darse cuanta los disfruto, súbitamente se besaron sin tregua, sin darse respiros hasta caer en la cama, el mayor introdujo una mano el camisa del pelirosa acariciando todo su pecho hasta que por fin logro desabrochar y quitar la camisa del pelirosa, este estaba con un leve sonrojo en sus calidas mejillas pero se sentía tan desconcertado por estar disfrutando aquel momento. Las caricias eran mutuas, el mayor quito los pantalones al pelirosa con la misma agilidad con que quito la camisa, Shuichi acariciaba los cabellos del ídolo mientras este comenzaba acariciar el coito de su amante, sacando leves gemidos del pelirosa; el ídolo lamió sus dedos y busco el orificio del menor e introdujo ahí sus dedos, preparándolo para poder recibir su sexo; el pelirosa lazaba gemidos de tanto placer. El ídolo tomo al menor por la cintura e introdujo su miembro en el cuerpo de su amor, primero con movimientos lentos y pausados pero cada vez más las embestidas eran más ágiles y rápidas, el calor se apoderaba de ellos al igual que el placer hasta que los dos llegaron a su clímax al mismo tiempo, corriéndose el ídolo en el interior del pelirosa; quedando exhaustos, bañados en sudor y líquidos blanquecinos. Estaban suspirando cuando el pelirosa bajo hasta el miembro del ídolo y comenzó a besarlo con pasión, lamiéndolo completamente causando la sorpresa y placer del ídolo. Lo hicieron una y otra vez, cambiando de posiciones, lanzando alaridos de pasión y susurrando sus nombres como cantos.
Sin darse cuenta que se estaban fusionando se besaron con pasión y algo más …
¿Podrá ser eso amor?
CAPITULO 2: lo siento, me voy.
La luz del alba se filtraba por la ventana de la habitación, unos ojos violetas miraron con sorpresa, se sentó en la cama aun sorprendido y sin poder recordar que ocurrió la noche anterior mirando aun asustado deducía lo ocurrido, se observo completamente desnudo y a su acompañante igual de pronto el ídolo abrió sus ojos y una sonrisa se dibujo en sus labios que poso en los del pelirosa este turbado recibió el beso, sin embargo comprendía que entre ellos había pasado algo más que simple sexo y eso lo hacia sentirse aun más confundido; el ídolo se levanto y por supuesto noto la expresión perdida del pelirosa pero él era experto en persuadir y levantar el animo del pelirosa así que se dirigió a la cocina y preparo el desayuno mientras el pelirosa se duchaba; Shuichi sentía el agua fría correr por su cuerpo provocando en él sensaciones que lo hicieron recordar lo ocurrido en la noche sin embargo lo que más le sorprendía es que para nada se sentía arrepentido. El pelirosa se seco el cuerpo con mucha delicadeza, se vistió y al entrar al cuarto se encontró con su ídolo esperándolo con el desayuno en la cama
-Buenos días, Shuichi
-Buenos días ^^
-¿Cómo dormiste?
-bien y ¿tu?
-muy bien- el ídolo miro a el pelirosa con una sonrisa maliciosa y sexy
-etto… sobre lo de anoche …
-estuvo bien, ¿te arrepientes?
-em… no, no me arrepiento pero le fue infiel a Yuki
-pero sin embargo Yuki te a sido infiel en sentimientos
-no te equivocas, Yuki…
-jem… bueno sin embargo la pasamos muy bien y creo que tu lo disfrutaste mucho
-…
En su mente el pelirosa pensaba en que iba a decirle a Yuki, pero en ese momento se sentía tan feliz, estando con su ídolo así tan cercanos; pero no sabia como expresar aquello porque no quería cometer algún error y tampoco quería hacerle daño a Yuki. Después de desayunar el pelirosa continuo observando al ídolo, sentía que en su ser se comenzaba a desarrollar un fuerte sentimiento hacia a él pero prefería ignorar esos sentimientos; miro su reloj y se dio cuenta que debía ir a trabajar, los ídolos se levantaron y se fueron al trabajo. Decidieron ir caminando para tomar aire, el camino se hizo largo el pelirosa iba callado sumido en sus pensamientos sin darse cuenta que su ídolo lo observaba, sintió que el ídolo tomo su mano y él deseo que no la apartara porque la calidez de la mano del ídolo lo hicieron sentirse más tranquilo.
Por toda la noche el rubio no durmió, estaba realmente preocupado, espero a que su pelirosa regresara en menos de un hora pero aquello no ocurrió, siguió esperando hasta que su impaciencia se comenzó a hacer sentir y decidió ir a buscarlo a donde solo se le ocurría, llovía a cantaros, el parque estaba completamente solitario causando aun más preocupación en el rubio. A la mañana siguiente estaba demasiado preocupado y decidió ir a RG record para ver si su pelirosa estaba ahí, subió a su auto y Conducía lentamente ya que se encontraba muy cansado, al parar en una esquina volvió a mirar al parque por si veía al pelirosa; y por supuesto que lo diviso pero este no venia solo sino que acompañado por Ryuichi; estaba realmente sorprendido ya que venían tomados de la mano, estaciono su auto y bajo de el decidido a exigir explicaciones cuando vio que el pelirosa acerco su rostro a la del ídolo proporcionándole un suave beso, el rubio simplemente no lo podía creer pero no quiso afrontar la situación devolviéndose a su auto. Toco su rostro y se dio cuenta que estaba empapado en lagrimas, sentía que el corazón se le partía en dos y es que nunca pensó que su pelirosa le seria infiel, se sintió destruido y lo que más le dolía es pensar en que el tenia la culpa por haberlo tratado tan mal, pensaba que no tenia derecho a reprocharle algo que él mismo había provocado; estaba perdido y se sentía más solo que nunca porque ahora ya no tendría a su pelirosa para acompañarlo sin embargo otro sentimiento surgió de su tristeza, porque si bien se sentía mal y culpable a la vez se sentía traicionado.
La noche había llegado, el nerviosismo aumentaba en el pelirosa; había decidido enfrentar al rubio, pero no tenia ni la menor idea como reaccionaria así que solo pensó en como decírselo de la forma menos hiriente ni para el rubio ni para él. Su mente aun era una tormenta porque sentía algo muy fuerte por su ídolo pero no había dejado de amar a su rubio, su confusión aumentaba minuto a minuto; el ídolo se había preocupado mucho por el pelirosa y no sabia que hacer para subir su animo pero sabia que el pelirosa estaba confundido, pero no podía presionarlo
-de seguro las estrellas hoy van a estar hermosas
-hi -afirmo Shuichi con desgano
-no tengas miedo, cuando me subo al escenario tengo mucho temor pero luego cuando comienzo a cantar me siento feliz porque enfrento mis temores supongo que en la vida es igual.
-…
-luego te sentirás muy feliz porque enfrentaras a todo lo que temes y te sentirás satisfecho a si me siento cuando termino un concierto
-tienes razón, estoy seguro que me sentiré mejor luego ^^, demo no quiero herirte …
-no te preocupes, yo seré feliz si tu lo eres, con el camino que escojas
El impulso no pudo controlarlo y lo beso, pero el pelirosa se aparto del ídolo sutilmente porque no quería confundirse más; se levanto y se fue dejando al ídolo con una aparente tristeza porque no quería perder al pelirosa, este te armo de valor y se dirigió a casa.
El rubio estaba en oscuridad y silencio absoluto que fue interrumpido por la llegada del pelirosa que entro lentamente sin encender luz alguna, pensó que Yuki no estaba pero después de unos instantes se percato que el rubio lo observaba desde el sofá
-Yuki…
-hasta que regresaste
-gomen, etto…
-no importa, lo importante es que ya estas aquí; no?
-Yuki tengo algo que decirte- el rubio se levanto y se acerco al pelirosa acariciándolo
-porque mejor no lo dejamos para después- dijo el rubio besándolo bruscamente que el pelirosa apenas pudo soltarse
-Yuki, ¿Qué haces?
-solo estoy te estoy pidiendo que me demuestres cuanto me amas y sentir que eres solo mío- un sonrisa maliciosa se dibujo en rostro de Yuki acercándose al pelirosa hasta acorralarlo y volvió a besarlo más bruscamente
-Yuki, suéltame- grito el pelirosa mientras trataba de apartarse de los besos bruscos del rubio pero no lo conseguía mientras el rubio proseguía hasta quitar la camisa del pelirosa y proseguía acariciándolo cada vez mas bruscamente, el pelirosa consiguió otra vez apartarse
-¿por qué no quieres estar conmigo? ¿Es que acaso me dejaste de amar? O ¿Amas a otro?
-Yuki… ¿Por qué me preguntas eso?
-¡RESPONDEME!- grito el rubio derramando lagrimas
-yo estoy confundido …
-dime, ¿Quién te aparto de mi lado?
-Yuki…
-¡DIMELO!
-Ryuichi- el rubio rompió en carcajadas desquiciadas, hasta romper en llanto descontrolado
-por favor, perdóname
-no te perderé
-Yuki…
El rubio tomo por los hombros al pelirosa, Yuki estaba irreconocible su rostro demacrado, sus ojos miel estaban rojos por tanto llanto, su cabello rubio totalmente despeinado dándole una apariencia terrible. El rubio abrazo al pelirosa lo más fuerte que pudo sin darse cuenta que estaba lastimando al pelirosa. Shuichi tenia las mejillas cubiertas de lagrimas, le dolía ver a su rubio tan herido, pero no podía seguir mintiéndose, porque desde ya mucho tiempo su amor se había enfriado; simplemente debía ser sincero, abrazo al rubio con enorme tristeza y le dijo
-gomen, Yuki pero es lo que siento y la verdad es que creo que estarás mejor si mi
-yo quiero que estés a mi lado
-no Yuki tu necesitas estar solo para cambiar porque si yo me quedo nuestra relación será igual, gomen pero me voy
-no te vayas por favor
-gomen
Eran las 12:30 de la noche cuando sonó el timbre, Ryuichi se pregunto quien podía ser a esas horas, miro a Kumagoro y sonrió pensando, ¿será él?. Cuando abrió la puerta vio a su pelirosa lleno de lagrimas que se lanzo en los brazos de su ídolo llorando como un niño, este lo recibió calurosamente tratando de acallar el llanto del pelirosa, hizo de todo hasta prestarle a su kumagoro hasta que el pelirosa por fin se calmo y le contó lo sucedido
-así que decidí irme de casa
-estoy de acuerdo no es bueno para ti seguir ahí, bueno te puedes quedar aquí ^^
-gracias
-entonces ya que te vas a quedar aquí vamos a acomodar tus cosas en el cuarto
-hi
El pelirosa comenzó a organizar su ropa, ante la mirada atenta de su ídolo que lo observaba con una expresión de complacencia y divertida ^^.
Las horas parecían no pasar, se sentía extraño durmiendo con una persona diferente que no era su rubio pero se sentía tranquilo, era delicioso ver a su ídolo dormir como un niño pequeño que necesita aun la protección de su madre; el pelirosa decidió tratar de ser feliz con esa persona que se encontraba a su lado pues creía que era lo mejor …
¿Estará equivocado?
Mientras el pelirosa dormía tranquilamente en el pecho del ídolo, Yuki dejaba recientemente de llorar observando su departamento tan vació y solitario, dándose cuenta de cuanto necesitaba al pelirosa sin embargo sabia que este estaría feliz sin él, porque él solo sabia tratarle mal, los recuerdos estaban grabados en el departamento, se recostó tratando de poder conciliar algo de sueño pero no podía sin su pelirosa, sentía que la cama era enorme para él solo y extrañaba la presencia del pelirosa su manera tierna de dormir, sus caricias, su inocencia pero que podía hacer si no más que dejarlo ir. Súbitamente el rubio se recupero de aquella tristeza en su interior pensando- no voy a perderte Shuichi, te recuperare cueste lo que me cueste; porque yo te amo- y así después de haber aclarado sus sentimientos pudo por fin conciliar su sueño. El pelirosa dormía tiernamente soñando con su rubio y su ídolo, y por más que deseaba no podía escoger a ninguno de los dos, porque no sabia a quien quería más.
¿Su rubio o su ídolo? ¿A quien a de escoger?
CAP 3: ¡TE NECESITO!
“Los latidos de nuestros corazones
Siguen aumentando
el cielo se obscurece ante
Nuestras presencias
Fatigadas de amor;
Nos necesitamos.”
S.N
Un nuevo día de trabajo comenzaba en NG Record, el pelirosa suspiraba a cada momento lo que hacia obvio para todos que estaba sufriendo de unos de sus famosos bajones, nadie se atrevía a acercársele por miedo a provocar su llanto; sin embargo el ídolo de Nittle Gasper se atrevió y le hablo suavemente a su pelirosa como solo él sabia hacerlo:
-Shu, ¿estas bien?
-u.u
-dime, ¿estas así por yuki?
-etto… si.
-si tu quieres volver con él-dijo suspirando el ídolo- yo no te detendré.
-no; no es eso, no quiero volver con Yuki es que solo
-solo es que estoy confundido, no quiero ver sufrir a Yuki.
Los ídolos se quedaron en un silencio incomodo, ninguno de los dos quería romper ese silencio pero sus labios se pedían a gritos fusionar sus labios.
Una presencia imponente los obligo a separarse inmediatamente generándose un ambiente muy denso.
-¿he interrumpido algo?
-etto… Yuki, ¿Qué haces aquí?
-¿no es obvio? Quería verte mi pequeño koi ^^- dijo el rubio acariciando la mejilla del pelirosa haciendo a este sonrojarse levemente con una mirada triste.
-que bueno verte; Yuki-en la expresión del ídolo se notaba cierta risa fingida ocultando su rabia.
-Shuichi, ¿A que hora terminas? Te invito a comer - expreso el rubio ignorando el saludo del ídolo con una mirada critica.
-no puedo, ya quede de ir con Ryuichi- dijo casi suspirando el pelirosa.
-¿no puedes? Bueno iremos en otra ocasión; hasta luego-el escritor se voltio en dirección a la puerta.
Los ídolos quedaron sumidos cada uno en sus propios pensamientos, el pelirosa tomo la mano de su ídolo sonriendo sutilmente:
-¿A dónde iremos a comer?
-A donde tu quieras ^^
El rubio sentía que se le destrozaba otra vez el corazón, pero sabía que debía soportar y exponerse para poder recuperar a su baka.
-hola hermanito
-tatshuda, ¿Qué haces aquí?
-vengo a ver a mi amor, Ryuichi-sama -dijo el sádico histéricamente
-creo que tu ídolo esta ocupado -replico burlón el escritor
-¿de que estas hablando?
-bueno solo te trato de decir que “tu ídolo” me robo a mi baka.
-¡¡¡¿Qué?!!!
-lo que oyes ellos están viviendo juntos, ahora,¿Qué aremos al respecto?
-acaso ¿no es obvio?-el sádico comenzó a reír maliciosamente.
Los hermanos que siempre fueron parecidos físicamente en este momento eran idénticos emocionalmente; quedaron con risas maliciosas en sus labios, era sol cuestión de tiempo para que trataran de separar a la pareja de cantantes; aunque aun no tenían demasiado claro lo que harían para lograr su cometido pero el deseo de recuperar lo que habían perdido era demasiado grande mientras tanto los cantantes disfrutaban de una deliciosa comida, aunque cada uno estaba sumido en sus propios pensamientos pero los dos sentían algo en común: miedo. Shuichi estaba cada vez más hundiéndose en una tormenta de confusión y pasión pero la pregunta era siempre la misma ¿su amado Yuki o su querido ídolo? Haciéndose esta pregunta una y otra vez fue cuando se dio cuenta que siempre estaría atado a su amado ojimiel sin embargo sus sentimientos por Ryuichi estaban aumentando cada vez más, no sabia si decirle todo esto al ídolo.
-Shuichi, ¿estas ahí? -agitaba la mano frente los ojos amatistas del pelirosa
-…
-¿Shuichi?
-a disculpa Ryu-san
-Shuichi…
-¿nani?
-¿tu me quieres? -penetro con una mirada a su koi
-etto… si, claro que te quiero
-¿me amas?
-sé que tu corazón aun está con Eiri-san, demo no me rendiré porque ahora estas conmigo y luchare para que me ames tanto como yo te amo a ti.
-arigatou por sentir eso por mi, no sabes lo feliz que me hace, demo ¡no quiero, no deseo hacerte daño!
-que más puedo hacer, te amo, te deseo y por sobre todo ¡te necesito! Cada instante porque sin ti me falta el aire; así que no me importa si salgo herido de todo esto pero no quiero alejarme de ti.
-demo, no te aseguro o mejor dicho no puedo prometerte mucho.
-lo sé y yo no te pido nada más que estés junto a mi , ahora en este momento.
///FLAH BACK///
-Yuki, ni aunque me muera te dejare -decía mientras lloraba el pequeño uke
-¿Por qué? ¿por qué me dices todo esto?, ¿qué quieres de mi?
-porque … -seguía llorando el pelirosa descontroladamente en el pecho del ojimiel
-¿por qué?; ¿por qué?
-porque ¡Te necesito! -dicho esto abrazo a su seme lo más fuerte que pudo y lo beso jurándole amor eterno.
///FIN FLASH BACK///
Lo miro y se vio a el mismo; comprendía perfectamente lo que sentía en ese momento su ídolo por el mismo había experimentado esos sentimientos pero estos eran todos para el ojimiel; esa necesidad de estar junto a su koi, de quererlo, abrazarlo, de que lo hiciera solamente suyo y amarlo a pesar de que todo diga lo contrario. Pensar en estos fuertes sentimientos que sentía el ídolo fueran provocados por él, le provocaba una profunda tristeza agudizando aun más su confusión. El beso fue tan dulce pero el pelirosa prefirió separarse sutilmente y toco las mejillas del otro que estaban mojadas por unas cuantas lagrimas y le susurro:
-no te dejare; ¿pero qué quieres de mí ?
-nada; solo que estés a mi lado.
Unos gemidos ahogados repicaban en las paredes de la habitación la cual estaba oscura, la gran ventana dejaba apenas filtrar unos pequeños rayos de luz de la ciudad; y los gemidos eran cada vez más fuertes inundando la habitación con pasión.
La tristeza reinaba en el lugar, era evidente el deterioro y el abandono, una risa maquiavélica rompió aquel silencio perpetuante.
-hermanito, aquí parece que a habido un funeral.
-¡cállate! Ahora a lo que estábamos, ¿Qué haremos?
-descuida, lo tengo todo planeado y si no funciona le haremos algo de budu.
-tatshuda, ¿estas seguro que no le harás nada al baka?
-claro que no -dijo el sádico con una expresión cínica
-si le haces algo te mato -el ojimiel clavo su mirada de demonio en su hermano
-¿es una amenaza?
-¿tu que crees?
-ok, ya entendí
-y bien, cuéntame que has preparado
-hermanito usaremos tu mejor atributo lo que vuelve loco a tu baka.
Los arreglos estaban listos, el pelirosa estaba cambiándose para irse con el ídolo cuando tocaron la puerta del camerino
-¿Quién es? -grito el pelirosa dirigiéndose a la puerta, abrió la puerta y los ojos le brillaron al instante.
-¿Qué tal? Mi querido koi -el rubio beso suavemente la mejilla del pelirosa a lo que este te sonrojo fuertemente.
-yuki …
-necesito hablar contigo pero en un lugar más privado.
-demo, tengo que irme con Ryu
-Ryuichi, ¿Qué acaso debes pedirle permiso para todo?
-…
-bien ya que no respondes, vamos - tomo de la muñeca al pelirosa y lo encamino hasta el auto
-Yuki! Suéltame -suplicaba el pelirosa.
El rubio acelero a toda velocidad, mientras su koi no dejaba de observarlo con sonrojo en sus mejilla, hasta que el auto se estaciono violentamente. Los ex amantes bajaron del auto y subieron al departamento el cual estaba completamente sombrio al igual que su dueño.
-¿de que quieres hablarme?
-sobre nosotros
-¿nosotros?
-¿Qué?, ¿acaso ya me olvidaste?
-…
-bien …
Tomo al pelirosa por las muñecas y lo comenzó a besar bruscamente acorralándolo por completo mientras este trataba desesperadamente de soltarse sin éxito. El rubio sabia perfectamente que hacer y sabia que su baka no se resistiría tanto para rendirse antes sus encantos después de todo el pelirosa nunca podría olvidar a su seme por ser el primero en tocarlo sin embargo no sabia lo cuan equivocado estaba; el pelirosa seguía implorando que el rubio lo soltara mientras el pelirosa ya había sido desvestido por completo por el seme que no daba paso a detenerse; introdujo sus dedos en la profundidad del baka sin piedad, estaba realmente fuera de si el rubio sin darse cuenta de lo que estaba haciendo. Un profundo gemido de profundo dolor salio de los labios del pelirosa que se extinguió rápidamente por llantos pero aun así Yuki no se detuvo; quito los dedos sin siquiera preocuparse de que el pelirosa estuviera preparado e introdujo su miembro sin piedad, el pelirosa seguía sollozando desoladamente mientras el seme seguía penetrándolo hasta que se corrió y salio del cuerpo del pelirosa.
La situación contradictoria constaba de frialdad y amor pero con demasiada arrogancia; el rubio se levanto y miro un momento detenidamente a su koi, ahí estaba el pelirosa en el piso aun llorando, encogido y cubierto de sudor, lagrimas y semen; el sentimiento de remordimiento y tristeza surgía como una piedra que azotaba el corazón del rubio quien desesperadamente abrazo al uke lo más fuerte que pudo.
-¿Qué?, ¿Quieres más? -el pelirosa suspiro al decir esta palabras de una forma muy dura.
-perdóname Shuichi.
-…
-todo esto lo hice porque no puedo soportar la idea de tenerte lejos, de que otro te posea, que ya no me quieras, que me dejas tan solo aquí sin ti porque mi vida pierde sentido sin ti, porque yo ¡te necesito!
-Yuki … -el pelirosa correspondió al abrazo de su seme, se encontraba triste, su cuerpo apenas respondía pero necesitaba sentir el calor de Yuki.
-Shuichi; yo te amo -sollozaba el rubio y no me di cuenta hasta que te perdí
-lo sé, pero que eso ya no importe porque yo me acabo de dar cuenta que siempre te amare y que no puedo estar lejos de ti porque yo igual ¡te necesito! -el pelirosa se exalto al oírse hablar así y sabia que esto heriría demasiado a otras personas.
Las almas heridas se hundieron en un silencio completo sin más ruido que el latido de sus corazones y sus respiraciones aceleradas a veces reprimidas por pequeños sollozos.
El ídolo estaba demasiado preocupado por el pelirosa ya que este no estaba en el camerino y no contestaba el móvil, habían pasado tres horas desde la ultima vez que se le vio y nadie sabia nada, aumentando el nerviosismo del ídolo, se sentó un momento a descansar tapando su rostro con sus manos; sintió una suave brisa cálida en su oreja y se voltio con la esperanza y alegría que fuera el pelirosa pero en ves de eso era el sádico monje hermano del rubio.
-hola -dijo cortes el ídolo sin muchos ánimos.
-¿Cómo estas? My love -riendo malicioso, el joven venia muy bien vestido con un atuendo que lo hacían ver sexy (pero bueno tatshuda es sexy con lo que se ponga xD)
-…
-¿Qué ocurre? My love, ¿no estas contento de ver a tu fan número uno?
-no es eso, es solo que estoy un poco preocupado
-¿preocupado?
-si, Shuichi a desaparecido
-pero que mal por mi cuñadito aunque debe estar revolcándose con mi hermano, si no es así te aseguro que ya aparecerá, pero tu estas muy tenso; ¿que tal si te relajas un poco?
-no puedo
-pero en ese caso yo te ayudare un poco -el sádico se dirigió a besar al ídolo con pasión desalmada mientras introducía su mano en el pantalón del ídolo.
-¡ para! -el ídolo estaba sonrojado y su temperatura corporal había aumentado
-vamos no seas así, se que te gusta
El sádico ya había comenzado a masajear bruscamente el miembro del ídolo consiguiendo excitarlo, Tatshuda paro un momento causándole gemidos que eran como suplicas para que continuara; este prosiguió haciendo llegar al ídolo a un éxtasis total pero en esos momentos de sumo placer la puerta del camerino se abrió y Ryuichi de estar en el cielo bajo inmediatamente al infierno.
CAP 4: LAS MELODIAS DEL INFIERNO.
La puerta del camerino de abrió dejando al descubierto aquella vergonzosa situación sexual, el sudor prontamente te convertían en lagrimas de suplica; unos ojos amatistas miraban aun sin poder reaccionar ni creer lo que sus ojos estaban viendo.
-shui… shuichi ?
-…
-ja, parece que nosotros estorbamos aquí -el rubio se atrevió a decir con tono arrogante y triunfador
-hermanito, cuñadito porque nos interrumpen a mi y a mi ídolo; ¿no ven que estamos ocupados?
-gomen, ya nos vamos -dijo el pelirosa dándose la media vuelta y caminando lentamente
No comprendía porque el corazón le dolía tanto si hace unas horas él había estado haciendo lo mismo con su amado Yuki; pero entones ¿Por qué?. Sentía que el corazón se le rompía en dos, tal vez eran celos porque después de todo Ryuichi era su ídolo, el que lo había influenciado para ser cantante cuando iba en secundaria; era eso o ¿se estaba en realidad enamorado? Entonces ¿que fue lo que sintió con Yuki? Otra vez estaba hundido en un mar de dudas que no podía comprender.
Caminaba lentamente hacia una salida, la más cercana y no sabia hacia adonde se dirigía, caminaba sin destino. Alguien lo detuvo, ese era su amado rubio, el rubio lo detuvo y solo dijo
-baka
-…
-¿ a donde vas?
-…
-ven, vamos a casa.
El rubio dirigió al pelirosa con una mano en su hombro, sin decir nada se sintió de repente preocupado pero prefirió ignorar sus propios pensamientos cambiándolos por pensamientos que decían que el pelirosa era solo suyo y que ya se le pasaría lo extraño.
Llegaron al departamento, todo estaba muy lúgubre que Shuichi pareció salir de su shock.
-demonios; este lugar esta hecho un desastre -dijo el pelirosa
-eso pasa cuando tu no estas, baka
-ok, vamos a limpiar
-deja eso para mañana, ahora -dijo el rubio de manera sexy - vamos a la cama.
-Yuki *o*
-eres tan tierno cuando dices mi nombre de esa forma tan suspirante.
Fueron a la cama afligiéndose de satisfacer sus cuerpos al máximo, mientras Shuichi como siempre gemía el nombre de su amado, este procuraba enamorar a su baka con sus candentes caricias.
Pero un gemido salido de los labios de Shuichi no demostraba placer sino dolor, Yuki por supuesto era un experto en saber cuales de los gemidos de Shuichi eran de placer y de dolor, y esta vez era un gemido de dolor, por lo que paro y observo el cuerpo de su amante volviendo a la realidad, el rubio se sentó en la cama y suspiro, fue al baño y preparo la tina con agua caliente, el pelirosa miraba la escena confundido por un momento pensó que lo estaba haciendo mal, pero luego miro su cuerpo y se dio cuanta que este estaba bastante lesionado, evidentemente tenia grandes marcas hechas en el acto sexual agresivo que Yuki proporciono.
El pelirosa se dirigió al baño, el pelirosa se acerco al rubio que estaba viendo el temperamento del agua y se puso a su lado. El rubio se levanto y comenzó a desvestir al pelirosa, cuando este estuvo desnudo, Yuki toco las heridas con su pulgar suavemente mientras observaba la expresión de dolor del pelirosa y le señalo la tina para que se introdujera en las calidas aguas y con gran delicadeza el rubio comenzó a acariciar la espalda de su koi, era obvio que no tenia intenciones de tener sexo con el pelirosa (para lastima de ustedes xD) porque se sentía bastante mal por haberle provocado daño a su uke. Después del baño Yuki, vistió al pelirosa y se los dos hombres se acostaron a descansar, mientras que la oscuridad reinaba en el lugar, el pelirosa se apoyaba en el pecho del rubio que estaba tan silencioso como siempre.
-Yuki, te amo
-…
-¿Yuki ?
-yo no te merezco Shuichi - el seme comenzó a llorar, derramando lagrimas que salían de esos hermosos ojos miel.
-Yuki, yo te amo, a pesar de todo.
-soy una basura, ¿cómo puedes estar conmigo?, siendo tu tan puro.
-Yuki…
El pelirosa abrazo a su seme, y solo lo beso suavemente, para que acallara aquellas palabras que destruían el ambiente, en la oscuridad de la habitación el silencio o vez se hacia presente.
Unas pequeñas lamidas trataban de secar las lagrimas derramadas por el rubio, deslizándose lentamente por las mejillas suaves hasta llegar a sus labios que no solo besaban pasionalmente sino que también besaban marcando a su posesión mas preciada, el pelirosa. Un beso que tomaba matices de todo tipo, pasionales, tiernos, posesivos, un beso que era más que un beso, era un idioma que solo ellos sabían como se hablaba, era la llave de sus cadenas, esas cadenas que nunca se separarían, esas cadenas que siempre los mantendrá juntos.
-buenas noches, Yuki.
-…
-te amo - el pelirosa cerro sus ojos
-yo igual te amo, mi querido baka
Los amantes se sumergieron y se dejaron llevar por el silencio reinante, pero el rubio se quedo observando el dormir del pelirosa, que dormía con suma ternura como si le pidiera ser protegido mientras la princesa duerme.
-¿siempre te quedaras conmigo? -dijo el rubio suavemente entablando un monologo - dime que nunca me dejaras, que aunque yo no te merezca me cuidaras de mi mismo, serás mi amor y yo tu todo. Algún día prometo que seremos completamente felices, sollo espérame; yo realmente quiero ser mejor solo para ti, solo para ti; te amo Shuichi Shindou.
-Yuki -el pelirosa susurro en sueños, pero aun así sentía la dulce voz con que le hablaba su rubio; la voz era una canción que lo invitaba cada vez más a hundirse en un sueño son final.
Los dos hombres, se miraban sin quitarse la vista de encima, una tenia mirada demoníaca de satisfacción y el otro tenia una mirada furiosa de rechazo.
-¿Por qué planearon eso para separarme de Shuichi?
-¿no es obvio my love?
-tatshuda pensé que eras mi amigo, mi fan, mi incondicional.
-¿solo eso? ¡¿Por qué no puedo ser algo más?!
-por que no te amo -grito el hombre infantil
-pero lo harás, me amaras y serás solo mió
-¡VETE! ¡VETE DE AQUÍ TATSHUDA! - el ídolo se cubrió la cara con una mano para ocultar su tristeza y rabia, en esos ojos infantiles se denotaba una gran madures la misma madures que se connotaba cuando se subía a un escenario
-ok, pero ya veras que nos volveremos a ver, my love.
Ojos frustrados que derramaban lagrimas por una perdida, mientras recordaba la primera vez que vio al pelirosa en el escenario, cuando lo vio y sintió una atracción inmediata y deseos de cantar junto con el y como se divirtió cantando. Se derrumbo en el piso, mientras que ya en NG RECORD todos se habían ido todos quedando solo el ídolo. Encendió la radio, comenzando a escuchar el nuevo demo de BAD LUCK, esa voz del pelirosa que iluminaba, se adentraba en el alma del ídolo, quebrándole el alma en mil pedazos, la canción era de una letra triste, que dejaban al descubierto los sentimientos del ídolo indefensos, se sentía mal, destruido, acabado; se sentía en el mismo infierno.
En su interior las melodías armoniosas que siempre escuchaba, se convirtieron en melodías infernales y deprimentes
-ei kuma-chan ¿el nos dejo, cierto? -el pequeño conejo rosa se encontraba a su lado, sin vida, porque su dueño tampoco estaba con vida de animarlo.
La puerta del camerino de abrió, observando en silencio por unos momentos a Ryuichi y encendió la luz
-¿Qué haces aquí? Ryuichi
-nada, solo pensando Tohma
-¿pensando? Tu no eres de mucho pensar Ryuichi para ti es mejor sonreír y alegrarnos la vida con tus tonterías -dijo el ojiverde con su característica sonrisa marca tohma seguchi
-tonterías? Creo que ya no podré sonreír mas
-¿Por qué, acaso tu no debes estar feliz ya que estas junto a Shindou?
-ya no, el volvió junto a Yuki
-ya veo, bueno ¿hay algo en lo que te puedo ayudar?
-no, arigatou
-bueno, ya me voy, tu también deberías irte a tu casa
-no quiero.
-ok, quédate si quieres aquí, por cierto Ryuichi, veo en ti una cierta atmósfera sombría, es que acaso tu siempre le decías a Shindou que debía brillar, el amor no se impone amigo, se conquista; y yo creo que al menos deberías hacer algo, Shuindou llego a ti porque tal vez se sentía atraído por lo tanto que brillabas, bueno, adios
La puerta se cerro, y el ídolo se quedo en completa soledad escuchando el disco de BAD LUCK.
“déjame quedarme en el silencio de tu alma,
Quiero estar junto a ti,
Quiero solo ser tuyo,
Quiero brillar solo para ti…”
-brilla, ¿yo brillo?
Una suave sonrisa se dibujo en los labios del ídolo.
Separaciones, reconciliaciones, lagrimas, reproches, había sido un día pesado el anterior, pensó el pelirosa, había decido que se tomaría el día libre para pasarla con Yuki ya que el rubio se lo había pedido, termino de cambiarse ropa mientras que el rubio tomaba su café, esperando al pelirosa.
- ¿A dónde iremos Yuki?
- no sé, ¿que te parece si vamos a dar un paseo por el parque?
Ok =)
Partieron felices, el pelirosa caminaba felizmente, mientras el rubio encendía un cigarrillo y caminaba lentamente detrás de su koi.
Mientras que el hermoso sol de ese día, alumbraba sus rostros y les daba aspectos de Ángeles.
Una copa callo al piso llena de liquido carmesí, vino, el ídolo se quedo observando el desperdicio, recordando como la fue la primera noche que estuvo con el pelirosa en su apartamento cuando se embriagaron hasta no poder más e hicieron el amor hasta también no poder más. Ryuichi, tomo otra copa, vertió más vino en ella y bebió un sorbo; recostándose en el sofá observo la luna que se veía desde la ventana, a su lado tenia solo como compañía a kuma-chan en perfecto silencio. El ídolo se sentía un tonto por haber sido tan débil y haberse dejado acorralar así por Tatshuda.
Sonó el timbre, pero el ídolo no se levanto a ver quien era porque estaba tan absorto en sus pensamientos nostálgicos, pero el timbre cada vez se hacia más y más insistente, se levanto lentamente y abrió la puerta solo un poco para ver quien era, pero en un segundo trato de cerrarla aunque no lo logro porque al otro lado el hombre que tocaba la puerta superaba su fuerza.
-hola, my love
-¿qué quieres?
-verte -sonrió el sádico
-vete, yo no quiero verte -replico el ídolo enojado
-no me iré porque quiero quedarme junto a ti
El sádico se acerco lentamente al ídolo con una sonrisa maliciosa entre su labios, mientras que Ryuichi retrocedía entrando en pánico, en ese momento se resbalo con el desperdicio de vino que había en el piso, cerro lentamente sus ojos, mientras lo ultimo que veía era la sonrisa diabólica del sádico.
Sintió un dolor muy fuerte en su espalda, trato de masajear su cabeza pero algo lo detuvo, despertando completamente se observo y entro en pánico al ver que estaba esposado y completamente desnudo en la cama.
Recorrió la habitación con la mirada para encontrarse con la mirada penetrante de Tatshuda.
-¡suéltame!
-por fin despertaste
-¿Qué es todo esto?
-¿no te gusta? Pensé en ponerlo interesante, estoy seguro que será excitante.
El sádico estaba completamente desnudo al igual que el ídolo, entre sus manos tenia un látigo que planeaba usarlo en el ídolo, caminó lentamente de forma demasiado sexy; acaricio la suave cara del ídolo, acerco sus labios a los del ídolo para tratar de besarlo pero este lo mordió
- muy bien, veo que lo quieres hacer más interesante
-¡suéltame!
El sádico levanto su brazo con el látigo en su mano, y golpeo al ídolo no muy fuerte pero si como para sacarle un pequeño gemido, y volvió a repetirlo, una, dos, tres veces, excitándose al ver la expresión de dolor del ídolo. Tiro el látigo a un lado, y se lanzo sobre el ídolo, con una mano comenzó a recorrer todo el cuerpo de Ryuichi, marco con un dedo la zona en la que lo había golpeado que estaba totalmente roja por los impactos del látigo, se acerco a la zona y con su lengua la recorrió lentamente, mientras el ídolo estaba completamente sonrojado pero a la vez trataba con todas sus fuerzas resistirse, llegando a comprender cuando ya estaba exhausto que no podría salirse de la situación y que solo tendría que resignarse a los abusos del sádico, este seguía lamiendo el abdomen rojo por los golpes, aunque esto en si causaba cierto alivio para el ídolo, el sádico comenzó de subir lamiendo el cuerpo del ídolo, llego a uno de los pezones, con su lengua hacia movimientos circulares, cuando el pezón estaba erecto por fin, lo mordió haciendo gemir a Ryuichi, ya que más que placentero había dolido mucho, pero a Tatshuda sin tomarle importancia a los gemidos de dolor del ídolo continuo mordiendo el pezón, hasta que se canso de este y continuo con el otro repitiendo los movimientos circulares hasta llegar a morderlo, una vez cuando los pezones estuvieron completamente erectos el sádico prosiguió su camino lamiendo el cuerpo del ídolo, llego a su cuello y comenzó a besarlo pasionalmente, dejando marcas rojas en el cuello del ídolo, pero eso tampoco le importo porque quería marcarlo completamente, lamió fugazmente la oreja del ídolo e inmediatamente se abrió paso a través de la boca del ídolo, fue un juego donde el único jugador era Tatshuda, porque el ídolo ya estaba como muerto, sin resistencia.
Ryuichi sabia que no podría parar a Tatshuda, se preguntaba una y otra vez porque tenia que estarle pasando eso, pero no podía resistirse aun más cuando ese chico menor a pesar de ser tan brusco, le estaba sacando gemidos a la fuerza de placer. Su abdomen le ardía demasiado, tanto así que cuando el sádico lo lamió, tubo un alivio tan inmenso.
El sádico, bajo lentamente retrocediendo el camino recorrido con su lengua y llego al miembro del ídolo que estaba casi erecto, y quiso probarlo; lamió suspicazmente la punta, y luego los lados, hasta que lo introdujo en su boca, arrancando los gemidos del ídolo. Saco el miembro del ídolo antes de que este se corriera
-veo que lo estas disfrutando
-no, me das ¡ASCO!
-¡asco!, no es lo que me demuestras con tus expresiones, veo que de nada e a servido ser amable con tu cuerpo
Dicho esto el sádico, abrió las nalgas del ídolo, introdujo solo un dedo, luego dos, luego tres mientras que Ryuichi gritaba de dolor, el sádico no espero más a que el ídolo estuviera listo, y se adentro en la intimidad del ídolo sin piedad, comenzó la embestida, saca y metía sin miramientos; mientras que el ídolo gritaba de dolor
-así te gusta más, ¿cierto, my love?
-no … aahh… me das… ascooo!!!
El sádico retiro inmediatamente su miembro de la profundidad del ídolo, antes de haberse corrido en él, estaba muy choqueado, pensaba que de esa forma, apoderándose del cuerpo del ídolo este lo querría, pero no era así; ahora Ryuichi le tenia asco. Tatshuda deseaba llorar, arrodillarse ante el ídolo para pedir amor de este.
“Te amaré, te amaré como al mundo ,
Te amaré aunque tenga final.”
El ídolo miraba extrañado al sádico porque no comprendía porque este se había alejado de él de forma tan brusca, pero al menos pensó que era mejor así, pero se dio cuenta que tal vez fue su reacción por aquella duras palabras emitidas en su momento de desesperación.
-¿estas bien, Tatshuda? -dijo el ídolo en su faceta madura
-creo.
-¿podrías desatarme?
-si, creo que si
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Eran bastante tarde, Shuichi no podía dormir, necesitaba tomar aire y pensar, se levanto sigilosamente para no ser oído por el rubio que dormía profundamente. Salio del departamento pensando en todo lo que le ocurría en su interior, se preguntaba ya cuantas veces se había sumergido en el mismo dilema sin poder llegar a aclarar sus sentimientos desatados por el ídolo y ese mar de pasión que desataba el rubio.
Sus pasos eran algo torpes, pensó en ir a contarle sus desdichas a su amigo Hiro, pero luego se arrepintió porque ya demasiado había molestado a su amigo, entonces como siempre o hacia tomo el camino que lo llevaba al parque en donde había conocido al escritor. Se sentó en la banca y respiro profundamente el aire, percibiendo esa nueva ola de inspiración que estaba apareciendo, de su mochila saco un cuaderno con un bolígrafo, y comenzó a escribió:
“ Te amaré, te amaré en lo profundo,
Te amaré como te tengo que amar.
Te amaré, te amaré lo que queda,
Te amaré cuando acabe de amar.”
Luego observo la letra y se sintió complacido por haber comenzado una nueva letra que de seguro gustaría a sus admiradoras, pero se pregunto si al escritor le gustaría, pensó que de seguro diría -”otra canción sin potencial”- eso lo entristeció un poco, luego se puso a pensar en lo que diría el ídolo -”es hermosa Shu-chan, me encanto”- definitivamente eran personas completamente distintas y por tanto dirían cosas totalmente diferentes, pero a veces deseaba el reconocimiento del escritor pero este siempre era tan esquivo, que por eso a veces pensaba que le seria tan feliz si Yuki tuviera aunque sea algo del espíritu de Ryuichi; -pero, yo no puedo estar pensando esto, yo amo a Yuki tal cual es, no me importa que a veces sea así, debo dejar de pensar estupideces- dicho esto se levanto y se encamino a casa.
Simplemente el pelirosa pensó que era de esperarse que eso pasara, pero le molestaba el tener que verlo el mismo con sus ojos, le molestaba verlos de esa forma, cuando no hace mucho, su ídolo le juraba amor eterno y ahora estaba junto a su cuñado. Los dos hombres estaban cada uno sumido en sus pensamientos, Ryuichi estaba posado sobre una baranda mirando el paisaje, mientras que Tatshuda estaba atrás de él, ninguno de los dos hablaba, estaban mudos, respirando el aire y pensando. El sádico recordaba todo, y hacia una pequeña reflexión de cómo había llegado a tal situación
///Flash back///
El hombre lloraba desconsoladamente arrodillado ante el otro, sentía la mirada posada sobre el, pero no se atrevía a averiguar que tipo de mirada era, aunque se esperaba que fuera una mirada de odio. Sintió una mano posarse en su espalda muy suavemente casi ausente que luego esta mano acaricio su mejilla, Tatshuda subió la mirada y vio unos ojos que lo observaban con mucha ternura y comprensión a la vez con energía, y rompió otra vez en llanto esta vez no sintió solo una mano sino que sintió todo el calor de un abrazo, lloraba como un pequeño, bueno después de todo no era muy grande que digamos, sentía que estaba protegido por aquel mayor que lo volvía loco, sintió ese abrazo único, como una fusión única, escuchaba el corazón del mayor latir lentamente
-perdóname
-no llores, o si no te perdonare - rió suavemente el ídolo
No paro de pedir perdón entre cada sollozo, fue el abrazo más prolongado de su vida. El ídolo no sabia porque estaba abrazándolo, pero aquellas lagrimas le habían provocado compasión, o más que eso se dio cuenta que aquel hombre que lloraba clamando perdón lloraba por la soledad en la que estaba hundido, porque nunca se había sentido amado de verdad, por eso a Ryuichi le dieron ganas de enseñarle que lo que era el verdadero amor.
Se vistieron, Tatshuda fue dirigido por el ídolo, caminaron silenciosamente por las calles vacías, hasta llegar al parque.
///fin flash back///
-Ryuichi, perdóname
-Tatshuda - el ídolo se dio vuelta quedando frente a frente con el sádico, tomo su brazo y lo atrajo hacia el, encontrándose en un beso completamente suave.
Cuando el contacto seso, se miraron con miradas especiales, sonrisas cómplices, y volvieron a encontrarse en un abrazo en donde pensaron que morirían ante aquel contacto tan superficial pero tan intimo a la vez, se estaban forjando nuevos sentimientos.
“Te amaré, te amaré junto al viento,
Te amaré como único ser.
Te amaré hasta el fin de los tiempos,
Te amaré y después te amaré.”
El pelirosa volvió a mirar la letra de su nueva canción, y levanto la vista para ver a los dos hombres unidos en ese profundo contacto, quizás sabia que las cosas debían ser así por el bien de todos, siguió su caminata hacia su casa por el lado contrario para no interrumpir a los hombres, pensando en un buen titulo para su canción. Ryuichi se separo momentáneamente y vio al pelirosa caminando mientras miraba un papel.
-¿Shuichi ?
Continuara.
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